Antes de instalar plugins, elegir colores o empezar a llenar páginas, un proyecto WordPress necesita algo más importante: una idea clara de qué quiere conseguir, para quién se crea y qué debe hacer el usuario cuando llegue a la web.
En el aula es fácil que WordPress se convierta en una sucesión de tareas técnicas: instalar, configurar, crear páginas, añadir imágenes y publicar. El resultado puede ser una web aparentemente completa, pero sin una lógica digital detrás.
Por eso, la primera fase de WordPress como aula viva no empieza dentro del editor. Empieza tomando decisiones. En esta fase vamos a crear el proyecto antes de crear la web.
Fase 1 · Crear
Objetivo: transformar una idea inicial en un proyecto digital suficientemente definido como para empezar a construirlo en WordPress.
Al terminar esta fase deberíamos poder explicar, de forma sencilla, qué ofrecemos, a quién nos dirigimos, qué queremos conseguir y qué estructura necesita la web.
1. Empezar por el propósito, no por WordPress
La primera pregunta no debería ser «¿qué tema vamos a utilizar?», sino «¿para qué existe esta web?».
Una tienda online puede querer vender. Una academia puede buscar solicitudes de información. Un profesional puede querer conseguir contactos. Un proyecto de contenidos puede intentar construir una audiencia. El objetivo condiciona después la estructura, los contenidos y las llamadas a la acción.
Pregunta de trabajo: si una persona entra en nuestra web, ¿qué acción principal nos gustaría que realizara?
- Comprar un producto.
- Solicitar información.
- Reservar una cita.
- Descargar un recurso.
- Suscribirse.
- Leer un contenido concreto.
2. Definir a quién nos dirigimos
Una web dirigida «a todo el mundo» suele terminar hablando de forma demasiado genérica. No necesitamos construir un perfil de cliente extremadamente complejo, pero sí concretar quién debería encontrar útil nuestra propuesta.
Quién es
Describe el tipo de persona o cliente al que se dirige el proyecto y el contexto en el que podría necesitarlo.
Qué necesita
Identifica qué problema quiere resolver, qué información busca o qué necesidad puede satisfacer nuestra propuesta.
3. Formular una propuesta de valor
La propuesta de valor ayuda a responder una cuestión esencial: ¿por qué debería interesarle este proyecto a la persona que visita la web?
No tiene que convertirse todavía en un eslogan perfecto. Basta con formular una frase de trabajo que conecte tres elementos: qué ofrecemos, para quién y qué valor aporta.
Fórmula sencilla:
Ayudamos a [público] a conseguir [resultado] mediante [producto, servicio o propuesta].
4. Diseñar la estructura antes de crear páginas
Con el propósito y el público definidos, ya podemos pensar en la arquitectura básica. Aquí tampoco interesa crear muchas páginas: interesa que cada una tenga una función.
- Inicio: explicar rápidamente qué ofrece el proyecto y orientar al usuario.
- Productos o servicios: presentar la oferta.
- Sobre el proyecto: aportar contexto y confianza.
- Blog o recursos: responder preguntas y desarrollar contenidos.
- Contacto: facilitar la siguiente acción.
Según el proyecto aparecerán otras páginas, pero la pregunta debe mantenerse: ¿qué función cumple esta página dentro del recorrido del usuario?
5. Pensar el recorrido del usuario
La estructura de una web no es únicamente un menú. Podemos imaginar un pequeño recorrido: una persona descubre el proyecto, entiende la propuesta, encuentra información que reduce sus dudas y finalmente realiza una acción.
Descubre → Entiende → Confía → Actúa
Este esquema sencillo permite revisar después si nuestras páginas y contenidos ayudan realmente a avanzar o si solo están ocupando espacio.
6. Ahora sí: llevar el proyecto a WordPress
Solo después de estas decisiones tiene sentido entrar en WordPress. Ya no partimos de una pantalla vacía: sabemos qué estamos construyendo.
- Crear las páginas necesarias.
- Configurar el menú inicial.
- Elegir una estructura visual coherente con el proyecto.
- Preparar una página de inicio provisional.
- Definir qué contenidos habrá que desarrollar después.
En esta primera fase no buscamos una web terminada. Buscamos una primera versión funcional sobre la que poder trabajar.
Un ejemplo: EcoZapas Lab
Para acompañar esta serie utilizaré EcoZapas Lab, una tienda ficticia de zapatillas sostenibles. Antes de crear su WordPress podríamos definir el proyecto así:
- Proyecto: tienda online ficticia de zapatillas sostenibles.
- Público: personas interesadas en consumo responsable y calzado urbano.
- Objetivo principal: conseguir que el usuario descubra los productos y llegue a una ficha de producto.
- Propuesta: combinar diseño urbano, información sobre materiales y criterios de sostenibilidad.
- Estructura inicial: Inicio · Tienda · Blog · Sobre el proyecto · Contacto.
Con estas decisiones tomadas, configurar WordPress deja de ser una actividad aislada: cada página que creemos tendrá una razón de existir.
¿Y la inteligencia artificial?
En esta fase la IA puede ser útil para hacer mejores preguntas: proponer posibles públicos, detectar contradicciones en una propuesta, sugerir alternativas de estructura o revisar si hemos explicado con claridad el valor del proyecto.
Lo que no debería hacer es tomar las decisiones por nosotros. Si una IA propone cinco públicos posibles, el trabajo consiste en analizar cuál encaja y justificar la elección. Si propone una estructura web, debemos decidir qué páginas necesitamos realmente.
Actividad: ficha inicial del proyecto
Antes de abrir WordPress, podemos resumir todo el trabajo en una ficha breve:
- Nombre provisional del proyecto.
- Qué ofrece.
- A quién se dirige.
- Qué necesidad intenta resolver.
- Cuál es su propuesta de valor.
- Qué acción principal queremos que realice el usuario.
- Qué páginas necesita inicialmente.
- Cómo sería el recorrido básico del usuario.
Si estas ocho cuestiones pueden explicarse con claridad, tenemos una base suficiente para comenzar a construir.
Crear es tomar decisiones
La fase «Crear» no consiste en hacer muchas cosas dentro de WordPress. Consiste en evitar que WordPress decida por nosotros.
Primero definimos el proyecto, después construimos la herramienta que necesita. De esta manera, cuando llegue el momento de publicar contenidos, cada entrada, página, producto o llamada a la acción podrá relacionarse con un objetivo.
Este contenido forma parte de la serie “WordPress como aula viva”.
El siguiente paso será convertir este proceso en una herramienta reutilizable: una checklist para crear, publicar, medir y mejorar proyectos WordPress.
Juan Armada Blanco
Profesor de Formación Profesional en Comercio y Marketing. Escribo sobre comercio digital, WordPress, inteligencia artificial y tecnología aplicada al aula, a partir de proyectos, experiencias y recursos que utilizo en mi trabajo docente.