Cuando empezamos un proyecto web en clase, tarde o temprano aparece una decisión que parece técnica, pero que en realidad condiciona buena parte de lo que vendrá después: ¿dónde vamos a alojarlo?
Registrar un dominio y contratar un hosting suele presentarse como un trámite. Elegimos un nombre, comparamos planes, miramos cuántos gigas ofrecen y buscamos el precio más bajo. Pero una web informativa, un WordPress, una tienda online o un proyecto que quiere vender en varios países no tienen necesariamente las mismas necesidades.
Por eso, antes de hablar de proveedores, conviene cambiar el orden de las preguntas: primero definimos el proyecto y después elegimos la infraestructura que necesita.
El mejor hosting no es el más potente ni el más barato.
Es el que cumple los requisitos del proyecto, permite administrarlo con seguridad y deja margen para crecer sin convertir la infraestructura en un problema.
Índice
Dominio y hosting: dos piezas distintas del mismo proyecto
Un dominio es el nombre que utilizamos para localizar un recurso en Internet, como juanarmada.com. El hosting o alojamiento es la infraestructura en la que se ejecuta la web y se almacenan los archivos, bases de datos y otros recursos necesarios para que funcione.
La comparación con una dirección y un local sigue siendo útil como primera aproximación: el dominio nos ayuda a localizar el proyecto y el alojamiento proporciona el espacio y los servicios que necesita. Pero técnicamente son servicios diferentes y no tienen por qué contratarse con el mismo proveedor.
UNA IDEA IMPORTANTE
Contratar dominio y hosting juntos puede simplificar la puesta en marcha, pero conviene saber quién figura como titular del dominio, conservar el control de la cuenta y disponer de los accesos necesarios. El dominio forma parte de los activos digitales del proyecto.
Si quieres entender qué ocurre entre el nombre que escribimos en el navegador y el servidor que responde, puedes ampliar este punto en DNS: la magia detrás de los nombres de dominio.
Antes de contratar: ¿qué vamos a alojar?
Esta es la pregunta que más me interesa trabajar en el aula. Dos proyectos pueden tener el mismo número de páginas y, sin embargo, exigir recursos y servicios muy diferentes.
| Proyecto | Qué debemos observar | Prioridad inicial |
|---|---|---|
| Web informativa | Pocas páginas, formularios, imágenes y tráfico moderado | Sencillez, seguridad y copias |
| WordPress con contenidos | PHP, base de datos, plugins, caché y actualizaciones | Compatibilidad y mantenimiento |
| Tienda online | Catálogo, búsqueda, sesiones, carrito, pagos y picos de tráfico | Rendimiento, estabilidad y soporte |
| Aplicación web | Pila tecnológica, procesos, servicios y configuración específica | Control y recursos |
| Proyecto internacional | Usuarios en varios mercados, idiomas y localizaciones | Rendimiento global y escalabilidad |
La conclusión es sencilla: no deberíamos empezar comparando planes de hosting. Primero deberíamos poder explicar qué aplicación vamos a utilizar, qué volumen esperamos, qué nivel de control necesitamos y qué ocurriría si el proyecto crece.
Compartido, gestionado, VPS, dedicado o cloud: ¿qué significa cada opción?
Los nombres comerciales cambian entre proveedores, pero podemos ordenar las opciones en varias familias. La diferencia principal no está solo en “tener más potencia”, sino en cómo se comparten los recursos, quién administra el servidor y cuánto control necesitamos.
Hosting compartido
Varios clientes utilizan recursos de un mismo servidor y el proveedor se ocupa de gran parte de la administración. Es una opción habitual para proyectos que empiezan, webs corporativas, blogs y también muchas tiendas pequeñas, siempre que el plan cumpla los requisitos de la aplicación y no imponga límites demasiado ajustados.
Su principal ventaja es la sencillez. La contrapartida es disponer de menos control y compartir una infraestructura cuyos límites de CPU, memoria, procesos o entrada/salida pueden variar mucho entre proveedores.
Hosting gestionado
En un alojamiento gestionado el proveedor asume más tareas de configuración, actualización, seguridad u optimización de la plataforma. Puede estar especializado, por ejemplo, en WordPress. Pagamos por reducir complejidad técnica, aunque normalmente tendremos menos libertad para modificar la infraestructura.
VPS
Un servidor privado virtual proporciona recursos y un entorno más aislado dentro de una infraestructura física. Resulta útil cuando necesitamos mayor control, configuraciones específicas o recursos reservados. Un VPS sin administrar exige conocimientos de sistemas: tener más control también significa asumir más responsabilidad.
Servidor dedicado
El cliente dispone de una máquina física para su proyecto. Ofrece un alto grado de control y aislamiento, pero también eleva el coste y la responsabilidad de administración. No existe un número mágico de visitas a partir del cual haya que contratarlo: la decisión depende de la carga real, la aplicación, la arquitectura y el nivel de servicio requerido.
Cloud
El término cloud describe infraestructuras en las que los recursos pueden distribuirse y escalarse de forma flexible. Puede ir desde servicios gestionados muy sencillos hasta arquitecturas complejas con múltiples componentes. Lo relevante es saber qué recursos ofrece el servicio, cómo escala y cómo se calcula el coste.
| Tipo | Puede encajar cuando… | Debes vigilar… |
|---|---|---|
| Compartido | Quieres empezar con administración sencilla | Límites de recursos y calidad del proveedor |
| Gestionado | Prefieres delegar tareas técnicas | Restricciones, coste y dependencia del servicio |
| VPS | Necesitas más control o configuración | Administración y seguridad |
| Dedicado | Necesitas aislamiento y control elevado | Coste y complejidad |
| Cloud | Necesitas flexibilidad o escalado | Arquitectura y costes variables |
Qué mirar de verdad al comparar un hosting
Los anuncios suelen destacar almacenamiento, dominios incluidos o descuentos del primer año. Son datos fáciles de comparar, pero no siempre son los que determinarán si el proyecto funcionará bien.
- Compatibilidad: versiones de PHP, base de datos y requisitos de la aplicación.
- Recursos: CPU, memoria, procesos, almacenamiento e I/O cuando el proveedor los especifique.
- HTTPS: posibilidad de utilizar certificados TLS de forma sencilla.
- Copias: frecuencia, retención y procedimiento de restauración.
- Soporte: horario, canales y capacidad técnica real.
- Escalabilidad: posibilidad de ampliar o migrar sin rehacer el proyecto.
- Acceso: panel de gestión, SFTP/SSH y herramientas disponibles.
- Correo: si está incluido, qué límites y políticas tiene.
- Ubicación/CDN: relevante cuando los usuarios están lejos del servidor.
- Precio real: renovación, extras y coste después de la promoción inicial.
NO TE QUEDES SOLO CON LOS GIGAS
Un plan con mucho almacenamiento no garantiza mejor rendimiento. Para una aplicación dinámica pueden ser mucho más importantes la CPU, la memoria disponible, la base de datos, la caché, los límites de procesos y la calidad de la infraestructura.
WordPress: comprobar requisitos antes de instalar
Cuando el proyecto utiliza un CMS, la comparación de hosting debe empezar por sus requisitos oficiales. A fecha de 2026, WordPress recomienda PHP 8.3 o superior, MariaDB 10.11 o superior o MySQL 8.0 o superior y soporte para HTTPS. También recomienda Apache o Nginx como servidores web.
Estos valores cambian con el tiempo, así que no los utilizaría como una lista que aprendemos de memoria. Lo importante es adquirir el hábito de consultar los requisitos actuales antes de contratar o instalar.
↗ Consultar los requisitos actuales de WordPress
SFTP MEJOR QUE FTP
FTP sigue apareciendo en muchos paneles y tutoriales, pero WordPress recomienda utilizar SFTP cuando el proveedor lo permita, porque cifra tanto las credenciales como los datos transferidos. FileZilla puede seguir utilizándose como cliente, configurando una conexión segura.
En ecommerce, el alojamiento forma parte de la experiencia de compra
Una tienda online añade operaciones que una web informativa no tiene: catálogo, búsqueda, sesiones de usuario, carrito, checkout, pagos, consultas de base de datos, imágenes de producto y tareas programadas. Por eso no basta con preguntar “¿cuántas visitas soporta?”.
COMERCIO ELECTRÓNICO
Para una tienda nueva, un hosting compartido o gestionado de calidad puede ser un buen punto de partida si cumple los requisitos del CMS, ofrece recursos suficientes, copias de seguridad, HTTPS, soporte y una vía clara de escalado. La clave no está en elegir siempre compartido, sino en poder justificar por qué es suficiente para ese proyecto.
Si la tienda utiliza PrestaShop, debemos consultar también su documentación. PrestaShop 9 requiere como mínimo PHP 8.1 y su documentación actual recomienda versiones más recientes; además establece requisitos para MySQL o MariaDB y extensiones PHP concretas.
↗ Consultar los requisitos actuales de PrestaShop 9
¿Qué cambia si queremos vender en otros mercados?
En Comercio Digital Internacional podemos añadir una nueva capa a la decisión. El proyecto deja de tener un único mercado de referencia y debemos pensar en usuarios que acceden desde distintas localizaciones, posiblemente en diferentes idiomas y con expectativas distintas.
Eso no significa que debamos contratar un servidor en cada país. Podemos valorar aspectos como la ubicación de la infraestructura, el uso de una CDN, la latencia, la escalabilidad y la estrategia de dominios.
COMERCIO DIGITAL INTERNACIONAL
Un dominio territorial como .es puede ser una señal clara de orientación a España. Para proyectos dirigidos a varios países podemos estudiar otras estructuras: un dominio genérico con subdirectorios, subdominios o, cuando la estrategia lo justifique, dominios territoriales diferentes.
Google explica que la extensión del dominio no proporciona por sí sola una ventaja de posicionamiento general. Los ccTLD sí pueden aportar una señal geográfica, mientras que los dominios genéricos permiten organizar proyectos internacionales de distintas maneras.
↗ Google Search Central: sitios multirregionales y multilingües
Elegir dominio: marca y estrategia antes que trucos SEO
Al elegir un dominio sigo dando mucho peso a aspectos sencillos: que sea fácil de recordar, coherente con la marca, razonablemente corto y comprensible para el público al que nos dirigimos.
Lo que ya no plantearía como criterio principal es “poner palabras clave en el dominio para posicionar mejor”. Google considera las palabras del dominio como uno de muchos factores y dispone de sistemas para no otorgar un peso excesivo a los dominios diseñados únicamente para coincidir con una búsqueda.
Un buen dominio debería ayudarnos a construir una marca y a ser recordados. Si además describe bien lo que hacemos, perfecto; pero no debería elegirse pensando en un atajo de posicionamiento.
De WHOIS a RDAP: también cambian las herramientas
Durante muchos años WHOIS fue la herramienta habitual para consultar información sobre los dominios. Hoy esa referencia ha cambiado.
Desde el 28 de enero de 2025, ICANN considera RDAP (Registration Data Access Protocol) la fuente definitiva para proporcionar información de registro de los dominios genéricos de nivel superior, sustituyendo al antiguo protocolo WHOIS.
↗ ICANN Lookup · Información sobre RDAP
WHOIS YA NO ES LA REFERENCIA PRINCIPAL
Consultar disponibilidad y analizar datos de registro sigue siendo útil. Lo que ha cambiado es la herramienta de referencia: hoy conviene utilizar RDAP y entender WHOIS como el sistema al que ha sustituido.
Errores frecuentes al contratar hosting y dominio
- Elegir solo por el precio del primer año: la renovación puede cambiar por completo la comparación.
- Comprar recursos que no necesitamos: más potencia no mejora un proyecto mal optimizado.
- Mirar únicamente el almacenamiento: los límites de CPU, memoria, procesos o base de datos pueden importar más.
- No comprobar las copias: una copia que nunca hemos probado a restaurar nos da una falsa sensación de seguridad.
- Contratar un VPS sin saber quién lo administrará: mayor control implica también mantenimiento y responsabilidad.
- No controlar el dominio: la cuenta, el titular y los accesos deben quedar bajo control del proyecto.
- Confundir FTP con acceso seguro: cuando sea posible, utilizar SFTP.
- Elegir una extensión por un supuesto beneficio SEO: primero marca, público y estrategia.
Actividad de aula: elige alojamiento y justifica la decisión
ACTIVIDAD DE AULA
Compara las necesidades de estos tres proyectos:
- Proyecto A: web WordPress de un negocio local con blog y formulario de contacto.
- Proyecto B: tienda online con 300 productos, campañas puntuales y previsión de crecimiento.
- Proyecto C: ecommerce que quiere vender en España, Francia y Portugal.
Para cada proyecto debes proponer y justificar:
- tipo de hosting;
- requisitos técnicos que comprobarías;
- política de copias y seguridad;
- tipo de acceso y administración;
- dominio o estrategia de dominios;
- posibilidad de escalado.
¿Qué criterio ha pesado más en tu elección y por qué?
Elegir infraestructura también es una decisión de negocio
Hosting y dominio suelen aparecer al principio de un proyecto digital, pero sus consecuencias se notan durante mucho tiempo. Afectan al mantenimiento, a la seguridad, a la experiencia de usuario, a la capacidad de crecer y, en una tienda online, incluso a la continuidad de las ventas.
Por eso prefiero plantear esta unidad como una decisión y no como un catálogo de tecnologías. Podemos aprender qué es un VPS, un servidor dedicado o el cloud, pero el aprendizaje importante llega cuando somos capaces de responder: ¿qué necesita este proyecto y por qué elegiría esta solución?

Juan Armada Blanco
Profesor de Formación Profesional en Comercio y Marketing. Escribo sobre comercio digital, WordPress, inteligencia artificial y tecnología aplicada al aula, a partir de proyectos, experiencias y recursos que utilizo en mi trabajo docente.